Psicología infanto-juvenil basada en evidencia
Regulación emocional
Explosiones de llanto o rabia que parecen desproporcionadas. Le cuesta muchísimo calmarse. No sabe qué está sintiendo. Las emociones le desbordan antes de que pueda hacer nada.
La regulación emocional es una habilidad — y como todas las habilidades, se aprende. Algunos niños necesitan un aprendizaje más explícito y estructurado para aprender a identificar sus emociones, a tolerarlas y a gestionarlas de forma adaptativa.
"No se trata de que el niño no sienta emociones intensas. Se trata de que aprenda a manejarlas sin que lo arrastren."
En Vibar trabajamos con el menor y con la familia para que las emociones sean manejables y no una fuente constante de conflicto.
Nuestro enfoque
¿Cómo trabajamos la regulación emocional?
Evaluamos qué emociones generan más dificultad, en qué situaciones y qué estrategias usa actualmente el menor para manejarlas.
Con el menor, trabajamos en tres niveles: identificar y nombrar lo que siente, tolerar la incomodidad emocional sin explotar y desarrollar estrategias de regulación adaptadas a su edad.
Con los padres, trabajamos cómo responder a las explosiones de forma que no las refuercen ni las escalen, y cómo fomentar el vocabulario emocional en el día a día.
El proceso de aprender a regular
Identificar la emoción
Aprender a reconocer qué está sintiendo el cuerpo y ponerle nombre. Muchos niños no saben que lo que les pasa se llama "ansiedad" o "frustración".
Tolerar la incomodidad
Aprender que una emoción intensa no es un peligro y que puede tolerarse sin explotar. La emoción pasa si no se alimenta.
Elegir cómo responder
Con práctica, el menor aprende a tener un espacio entre la emoción y la respuesta — y a elegir una respuesta diferente.
Aplicar estrategias
Respiración, movimiento, distracción, expresión. Herramientas concretas para cada niño y cada situación.
Lo que puede estar pasando
Señales frecuentes
Reacciones emocionales muy intensas
Explosiones emocionales desproporcionadas a la situación. Llanto intenso, rabia o angustia ante situaciones que a otros niños de su edad no generan tanta activación.
Dificultad para calmarse
Una vez activado emocionalmente, le cuesta mucho volver a un estado de calma. Los intentos de los adultos para consolarle o ayudarle a calmarse no funcionan o incluso aumentan la activación.
No saber identificar ni nombrar las emociones
Dificultad para reconocer qué está sintiendo o para expresarlo con palabras. A veces no sabe por qué está enfadado o triste, solo sabe que "está mal".
Explosiones sin causa aparente
Reacciones emocionales intensas que parecen surgir de la nada, sin un desencadenante claro. Suelen responder a una acumulación de tensión que no se ha podido expresar antes.
Dificultad para gestionar la frustración
Reacciones muy intensas ante cambios de planes, ante no conseguir lo que quiere o ante dificultades en tareas o juegos. La tolerancia a la frustración está por debajo de lo esperable para su edad.
Impacto en relaciones y entorno familiar
Las dificultades de regulación emocional afectan a las relaciones con compañeros, a la dinámica familiar y al rendimiento escolar. El entorno se organiza para evitar los detonantes, lo que refuerza el patrón.
Lo que más nos preguntan
Dudas frecuentes
¿No es normal que los niños tengan rabietas?
Las rabietas son normales hasta cierta edad y dentro de cierta intensidad. Cuando las reacciones emocionales son muy frecuentes, muy intensas o persisten más allá de lo esperable para la etapa de desarrollo, merece atención profesional.
¿Cómo se trabaja la regulación emocional en niños?
Desde dos frentes: con el menor, se trabaja la identificación de emociones (lo que los niños pequeños necesitan aprender primero) y estrategias de autorregulación adaptadas a su edad. Con los padres, estrategias de manejo que no refuercen las explosiones ni generen más activación.
¿Los padres están haciendo algo mal?
No. Las dificultades de regulación emocional en niños no son consecuencia de una mala crianza. Sin embargo, algunas respuestas habituales del entorno pueden mantener o agravar el problema sin querer. En terapia trabajamos con los padres de forma colaborativa y sin culpa.
¿Tiene que ver con el TDAH?
Las dificultades de regulación emocional son frecuentes en niños con TDAH, pero también pueden aparecer de forma independiente. La evaluación permite determinar qué está ocurriendo en cada caso concreto.
¿Cuánto tiempo lleva mejorar?
Depende del caso y del nivel de desarrollo del menor. Lo habitual es que con un trabajo activo y consistente, los cambios se vayan notando de forma progresiva en pocas semanas.
¿Se puede hacer terapia online?
Sí. La terapia online es efectiva tanto para el trabajo con el menor como para el trabajo con los padres.
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