Psicología infanto-juvenil basada en evidencia

Autoestima en niños y adolescentes

"Soy tonto". "No sirvo para nada". Deja de intentarlo al primer obstáculo. Se compara constantemente con los demás y siempre sale perdiendo. En adolescentes: perfeccionismo que paraliza, miedo al error que impide actuar.

La forma en que un niño o adolescente se ve a sí mismo influye en todo: en cómo aprende, en cómo se relaciona, en cómo afronta los retos. Una imagen negativa de uno mismo, cuando se instala, tiende a confirmarse a través de la interpretación de cada nueva experiencia.

"La autoestima no se trabaja diciéndole al niño que es muy bueno. Se trabaja ayudándole a tener experiencias de éxito y a interpretarlas de forma justa."

En Vibar trabajamos con el menor y con la familia para construir una base más sólida y realista desde la que afrontar los retos de la vida.

¡Pide tu cita!

Nuestro enfoque

¿Cómo trabajamos la autoestima?

Evaluamos en qué áreas el menor tiene una imagen más negativa de sí mismo y qué experiencias y pensamientos la están manteniendo.

El trabajo combina experiencias de éxito graduales, trabajo sobre los patrones de autocrítica y desarrollo de habilidades de autocompasión — aprender a tratarse con la misma amabilidad que se trataría a un amigo.

Con los padres, trabajamos cómo responder a los éxitos y a los fracasos del menor de una forma que fomente una imagen realista y positiva de sí mismo.

Cómo se mantiene una baja autoestima

01

Experiencia negativa o crítica

Un fracaso, una crítica, una comparación desfavorable. El menor lo interpreta como una prueba de que "no vale".

02

Autocrítica y comentarios negativos

"Soy tonto", "no sirvo", "no les gusto". Lo que dice de sí mismo se va reforzando con cada nueva experiencia.

03

Conductas de evitación

No intenta cosas nuevas, no se expone a situaciones donde pueda tener éxito. Así no hay oportunidades de aprender que puede.

04

Privación de experiencias de éxito

Al no intentarlo, no se producen las experiencias que podrían cambiar el patrón. La autocrítica se refuerza.

Lo que puede estar pasando

Señales frecuentes

Comentarios negativos sobre sí mismo

"Soy tonto", "no sirvo para nada", "siempre lo hago mal". Frases que se repiten con una frecuencia y una convicción que van más allá de la queja puntual.

Comparación constante desfavorable

Se compara sistemáticamente con otros niños y siempre sale perdiendo. Los logros propios quedan minimizados frente a los de los demás.

Abandono ante la dificultad

Deja de intentarlo al primer obstáculo. "Para qué, si total voy a suspender", "no puedo". La anticipación del fracaso paraliza el esfuerzo.

Excesiva sensibilidad a las críticas

Reacciona con mucho malestar ante cualquier corrección, aunque sea suave. Las críticas confirman la imagen negativa que ya tiene de sí mismo/a.

Búsqueda continua de aprobación

Necesita que le digan constantemente que lo ha hecho bien, que es suficiente, que gusta. La validación externa es el único recurso para sentirse bien consigo mismo/a.

Perfeccionismo paralizante

Especialmente en adolescentes: si no puede hacerlo perfecto, prefiere no hacerlo. El miedo al error es tan intenso que bloquea la acción y el aprendizaje.

Lo que más nos preguntan

Dudas frecuentes

¿No es normal que los niños a veces se sientan mal con ellos mismos?

Sí, los altibajos en la autoestima son normales en el desarrollo. Cuando el patrón es persistente, intenso y afecta a cómo el menor se relaciona, aprende o se enfrenta a los retos cotidianos, merece atención.

¿Se trabaja directamente la autoestima?

Sí, aunque no solo de forma directa. La autoestima se construye a partir de experiencias de éxito, de la forma en que el menor interpreta esas experiencias y de la relación que tiene consigo mismo. Trabajamos en todos esos niveles.

¿Qué pueden hacer los padres?

Mucho. La forma en que los adultos responden a los logros, a los errores y a las dificultades del menor tiene un impacto directo en su autoestima. En terapia orientamos a los padres sobre cómo apoyar el desarrollo de una imagen positiva de sí mismo/a.

¿Se trabaja de forma diferente con niños que con adolescentes?

Sí. Con niños más pequeños el trabajo es más experiencial y lúdico. Con adolescentes, el análisis se centra más en lo que el joven dice de sí mismo, en qué situaciones lo dice y qué lo refuerza, con mayor protagonismo del propio joven en el proceso.

¿Cuánto tiempo lleva mejorar la autoestima?

La autoestima no cambia de un día para otro — se construye con experiencias acumuladas. Lo habitual es que los cambios sean progresivos y que tanto el menor como los padres los vayan notando a lo largo del proceso.

¿Se puede hacer terapia online?

Sí, tanto con el menor como en el trabajo con los padres.

¡Contáctanos!

Empieza a mejorar tu vida ahora mismo

¡Nos pondremos en contacto tan rápido como nos sea posible!