Psicología basada en evidencia

Duelo y pérdidas

Ha pasado tiempo, pero algo no ha terminado de cerrarse. La pérdida sigue presente de una forma que dificulta retomar la vida, disfrutar de lo que tienes o simplemente seguir adelante.

El duelo es un proceso natural y necesario. Cuando se bloquea, suele ser porque la evitación de lo doloroso — los recuerdos, las emociones, los lugares — impide que el organismo pueda adaptarse a la nueva realidad. No es una señal de debilidad: es el resultado de un mecanismo de protección que, en este caso, está causando más daño que bien.

"Elaborar una pérdida no significa olvidar. Significa encontrar una forma de seguir viviendo en la que esa pérdida tenga un lugar, sin que ocupe todo el espacio."

En Vibar acompañamos este proceso con respeto y sin prisas, ayudándote a avanzar a tu ritmo.

¡Pide tu cita!

Lo que puede estar pasándote

Patrones frecuentes

Evitación de los recuerdos

Evitas pensar en la persona, ver sus fotos o ir a lugares que te recuerdan a ella. La evitación alivia en el momento pero impide procesar la pérdida.

Sensación de que no avanzas

Ha pasado tiempo, pero sientes que sigues en el mismo punto. La pérdida sigue ocupando el mismo espacio que al principio, sin que nada haya cambiado.

Dificultad para retomar la vida cotidiana

Volver a las rutinas, los planes o las relaciones que tenías antes de la pérdida se siente imposible o inapropiado.

Culpa o reproches

Pensamientos recurrentes sobre lo que podrías haber hecho diferente, lo que no dijiste o lo que no hiciste. Una carga que no termina de resolverse.

Anestesia emocional

En lugar de tristeza intensa, una especie de entumecimiento. Como si te hubieras desconectado emocionalmente para no sentir el peso de la pérdida.

Duelo por otras pérdidas

No siempre es la muerte de alguien. El duelo puede surgir tras una ruptura, una pérdida de empleo, un cambio vital o cualquier pérdida significativa que no haya sido procesada.

Lo que más nos preguntan

Dudas frecuentes

¿Hay una forma correcta de hacer el duelo?

No. El duelo no sigue etapas fijas ni tiene un calendario obligatorio. Cada persona lo vive de una manera diferente, y no hay una forma correcta o incorrecta. Lo que sí podemos identificar es si el proceso se ha quedado bloqueado de alguna forma que impide la adaptación a la nueva situación.

¿Cuándo se convierte en un problema que necesita atención?

Cuando el malestar no va remitiendo con el tiempo, cuando la pérdida sigue interfiriendo de forma significativa en la vida cotidiana meses o años después, o cuando la evitación de todo lo relacionado con la pérdida impide que el proceso avance.

¿Tengo que hablar de la persona que perdí?

No necesariamente, y desde luego no de forma forzada. El trabajo terapéutico se adapta al ritmo de cada persona. El objetivo no es revivir el dolor, sino ayudar a que el proceso pueda continuar.

¿Se puede trabajar el duelo online?

Sí. La terapia online es igual de efectiva para acompañar procesos de duelo. Para muchas personas, poder hacer el trabajo desde su propio entorno resulta más cómodo.

¿Y si la pérdida fue hace mucho tiempo?

El tiempo transcurrido no hace que la terapia sea menos útil. A veces un duelo no elaborado de hace años sigue afectando al presente de formas que no siempre son evidentes.

¿El duelo solo es por la muerte de alguien?

No. Cualquier pérdida significativa puede generar un proceso de duelo: una ruptura, la pérdida de un trabajo, un cambio de vida no deseado, la pérdida de una etapa. Si genera malestar sostenido, merece atención.

¡Contáctanos!

Empieza a mejorar tu vida ahora mismo

¡Nos pondremos en contacto tan rápido como nos sea posible!